Comentarios Biblicos
Mathew Henry, La Biblia de Las Americas, Jamieson-Fausset-Brown
Comentario Biblico La Biblia de Las Americas 3:1 los fariseos. Véase coment. en Mt 3:7. prominente. El término parece indicar que Nicodemo era miembro del Sanedrín, o Concilio judío en Jerusalén. 3:2 de noche. Posiblemente Nicodemo temía que otros líderes judíos lo vieran con Jesús y deseaba tener en secreto esta entrevista con El. Rabí
maestro. Véase coment. en Mt 12:38. Maestro se aplica tanto a Jesús como a Nicodemo (vers. 10). Aunque el diálogo es cordial, Nicodemo no le reconoce aún como Mesías. señales. Véase coment. en 2:11. 3:3 En verdad, en verdad. Véase coment. en 1:51. nace de nuevo. La frase se puede traducir también "nace de arriba," lo que indica que Dios realiza el nacimiento espiritual. El nacimiento espiritual también se describe en 2 Co 5:17; Tit 3:5; 1 P 1:23. no puede ver. Esta respuesta a lo que Nicodemo había dicho a Jesús (vers. 2) debe haberle inquietado, pues como fariseo él tendría confianza en su participación en el futuro reino mesiánico. Pero la persona no regenerada, quien no ha nacido de nuevo, no puede comprender el reino de los cielos, mucho menos entrar en él (vers. 5). el reino de Dios. Es decir, el reino prometido de Dios que se inauguraría con la llegada del Mesías. 3:5 nace de agua y del Espíritu. Varias interpretaciones han sido sugeridas para la frase nace de agua y del Espíritu . La mejor explicación es que agua y Espíritu se refieren tanto a ser limpios de pecado (cp. 1 Jn 1:7) como al trabajo del Espíritu Santo en la obra de regeneración espiritual (vers. 8). 3:6 la carne, carne es
Espíritu, espíritu es. El Señor contrasta la naturaleza humana con el nacimiento espiritual. 3:7 Os es necesario. Jesús no sólo habla a Nicodemo, sino a una audiencia más amplia, probablemente a los líderes religiosos judíos que Nicodemo representa. nacer de nuevo. Véase coment. en el vers. 3. 3:8 viento. La misma palabra griega ( Pneuma) se traduce Espíritu en este vers. Los efectos del viento como del Espíritu son sentidos por el humano, pero no están bajo su control ni son de su comprensión. 3:9 ¿Cómo puede ser esto? La enseñanza de Jesús le parece no solamente difícil, sino imposible (v. coment. en el vers. 4). 3:10 Tú eres maestro. La palabra tú aquí es enfática. Nicodemo era un maestro conocido, uno que se suponía que guiara a Israel en asuntos e spirituales. no entiendes. Las enseñanzas de Jesús fueron anticipadas de diversas maneras en el A.T., lo cual Nicodemo debía haber reconocido. 3:11 damos testimonio. Jesús ofrece no sólo su opinión, sino que solemnemente testifica de las cosas que El ha visto. vosotros no recibís. De nuevo Jesús se dirige a Nicodemo en plural (v. coment. 3:7) pensando en los líderes judíos, de los cuales Nicodemo era un miembro importante. 3:12 y no creéis. Nuevamente se usa el plural (v. coment. en el vers. 11). las celestiales. O sea, en contraste con las cosas terrenales . 3:13 Nadie ha subido
sino el que bajó. Jesús aquí enseña, primero, que nadie ha ido al cielo para recibir directamente de Dios los datos acerca de la salvación y del nuevo nacimiento; segundo, que nadie ha podido ir al cielo para recibir la ley y traerla a la tierra. Pero Jesús afirma que El ha descendido del cielo y tiene perfecto conocimiento de todas estas cosas. Es importante notar que Jesús no dice que El ascendió al cielo, como Elías o Enoc. Jesús tiene siempre conciencia de su origen divino, lo que reafirma su deidad. el que bajó. Jesús claramente expresa su origen divino y su existencia eterna. el Hijo del Hombre. Véase coment. en Mt 8:20. 3:14 es necesario. Véase coment. en el vers. 7. sea levantado. Aquí Jesús se refiere a su crucifixión, como en 12:32. Así como el pueblo de Israel tuvo que mirar a la serpiente para ser librado de la muerte (Nm 21:9), la gente de todos los tiempos necesitan mirar al Jesús crucificado para r ecibir salvación y ser librados de la muerte eterna. 3:15 vida eterna. En el gr. estas dos palabras aparecen juntas casi cincuenta veces en el N.T. y siempre se refieren a la duración permanente de la vida y a la cualidad de la vida perfecta y completa. Es la vida resucitada en el tiempo futuro, una vida que nunca cesará y también es vida cualitativa, ya que en esencia es la vida que depende de la comunión con Dios. 3:16 amó. Este verbo griego ( agapáo) se usa 36 veces en este evangelio. Se usa frecuentemente para indicar el generoso amor de Dios por la humanidad pecadora. al mundo. El amor de Dios se extiende a toda la humanidad en contraste con el nacionalismo judío de la época. unigénito. Véase coment. en 1:14. 3:17 no envió
para juzgar. Esto no contradice la enseñanza de 5:22. La salvación, no el juicio, es el objetivo primario de Dios al enviar a su Hijo. Sin embargo, rechazar la salvación implica juicio (vers. 18, 19; 5:22-29). 3:18 El que cree. Véase coment. en 1:12. 3:19 la luz. Es decir, Cristo (cp. 1:4). tinieblas. Véase coment. en 1:5. 3:20 expuestas. En la presencia de Jesús, nuestros pecados se muestran tales como son, no meramente indulgencias personales, sino como ofensas al creador, redentor y juez del mundo. 3:21 practica la verdad. Mientras que la persona pecadora (vers. 20) se aparta de la luz, aquella que practica la verdad siempre se acerca a ella. hechas en Dios. Dios ha provisto al creyente de la fuerza y voluntad de hacer el bien (cp. Ef 2:10). En última instancia, toda buena obra es producida en el creyente por Dios (Ef 2:10). 3:22 la tierra de Judea. La provincia romana de Judea se extendía desde el Mar Mediterráneo hasta el río Jordán, estando Jerusalén en su centro. El bautismo de Juan (vers. 23) tomó lugar en alguna parte del largo valle del río Jordán. bautizaba. Según 4:2, sólo los discípulos bautizaban. 3:23 Enón, cerca de Salim. Este lugar no se puede localizar con precisión. Eusebio lo coloca en la parte norte del valle del Jordán a unos doce km. al sur de Bet-seán (cp. Jos 17:11, 12; Jue 1:27). Investigaciones recientes lo sitúan cerca de Nablus en Samaria. 3:25 los discípulos de Juan. No todos los discípulos de Juan se hicieron discípulos de Jesús, cuyo ministerio coincidió con el de Juan por algún tiempo. purificación. Es decir, el ritual judío del lavamiento. 3:26 al otro lado del Jordán. Véase coment. en 1:28. está bautizando. Véase coment. en el vers. 22. 3:29 novia
novio
amigo. La persona más importante en la boda del N.T. es el novio (Jesús); el amigo del novio (Juan el Bautista) es quien presenta la novia (los creyentes) al novio. este gozo mío se ha completado. Posteriormente Juan sufrirá la experiencia de la prisión (Mt 11:2, 3), pero ahora, él entiende que Jesús es el verdadero líder del movimiento que Juan vino a anunciar (vers. 27). 3:31 El
está sobre todos. Jesús tiene preeminencia sobre toda la creación, incluyendo a Juan y a su ministerio. 3:32 nadie recibe. El pueblo en general rechazó el ministerio y mensaje de Jesús, aún cuando era verdadero y digno de recibirse. 3:33 su testimonio ha certificado. Aceptar el testimonio de Jesús conlleva la seguridad de que Dios, el que envió al Hijo, cumplirá con fidelidad sus promesas. 3:36 el que no obedece. Es decir, el que no cree en Cristo. la ira de Dios. El que rechaza al Hijo, la ira de Dios vendrá sobre él.
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Biblia La Biblia de las Americas3:1 Había un hombre de los fariseos, llamado Nicodemo, prominente entre los judíos.
3:2 Este vino a Jesús de noche y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer las señales que tú haces si Dios no está con él.
3:3 Respondió Jesús y le dijo: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios.
3:4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo ya viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?
3:5 Jesús respondió: En verdad, en verdad te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.
3:6 Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
3:7 No te asombres de que te haya dicho: "Os es necesario nacer de nuevo."
3:8 El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
3:9 Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede ser esto?
3:10 Jesús respondió y le dijo: Tú eres maestro de Israel, ¿y no entiendes estas cosas?
3:11 En verdad, en verdad te digo que hablamos lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero vosotros no recibís nuestro testimonio.
3:12 Si os he hablado de las cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las celestiales?
3:13 Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que está en el cielo.
3:14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo del Hombre,
3:15 para que todo aquel que cree, tenga en El vida eterna.
3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna.
3:17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.
3:18 El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
3:19 Y este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas.
3:20 Porque todo el que hace lo malo odia la luz, y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas.
3:21 Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que sus acciones sean manifestadas que han sido hechas en Dios.
3:22 Después de esto vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estaba allí con ellos, y bautizaba.
3:23 Juan también bautizaba en Enón, cerca de Salim, porque allí había mucha agua; y muchos venían y eran bautizados.
3:24 Porque Juan todavía no había sido metido en la cárcel.
3:25 Surgió entonces una discusión entre los discípulos de Juan y un judío acerca de la purificación.
3:26 Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien diste testimonio, está bautizando y todos van a El.
3:27 Respondió Juan y dijo: Un hombre no puede recibir nada si no le es dado del cielo.
3:28 Vosotros mismos me sois testigos de que dije: "Yo no soy el Cristo, sino que he sido enviado delante de El."
3:29 El que tiene la novia es el novio, pero el amigo del novio, que está allí y le oye, se alegra en gran manera con la voz del novio. Y por eso, este gozo mío se ha completado.
3:30 Es necesario que El crezca, y que yo disminuya.
3:31 El que procede de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, procede de la tierra y habla de la tierra. El que procede del cielo está sobre todos.
3:32 Lo que El ha visto y oído, de eso da testimonio; y nadie recibe su testimonio.
3:33 El que ha recibido su testimonio ha certificado esto: que Dios es veraz.
3:34 Porque aquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios, pues El da el Espíritu sin medida.
3:35 El Padre ama al Hijo y ha entregado todas las cosas en su mano.
3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.
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Comentario Biblico -Mathew Henry
Vv. 1-8. Nicodemo temía, o se avergonzaba de ser visto con Cristo, por tanto, acudió de noche. Cuando la religión está fuera de moda, hay muchos Nicodemos, pero aunque vino de noche, Jesús lo recibió, y por ello nos enseña a animar los buenos comienzos, aunque sean débiles. Aunque esta vez vino de noche, después reconoció públicamente a Cristo. No habló con Cristo de asuntos de estado, aunque era un gobernante, sino de los intereses de su propia alma y de su salvación, hablando al respecto de una sola vez. Nuestro Salvador habla de la necesidad y naturaleza de la regeneración o nuevo nacimiento y, de inmediato llevó a Nicodemo a la fuente de santidad del corazón. El nacimiento es el comienzo de la vida; nacer de nuevo es empezar a vivir de nuevo, como los que han vivido muy equivocados o con poco sentido. Debemos tener una nueva naturaleza, nuevos principios, nuevos afectos, nuevas miras. Por nuestro primer nacimiento somos corruptos, formados en el pecado; por tanto, debemos ser hechos nuevas criaturas. No podía haberse elegido una expresión más fuerte para significar un cambio de estado y de carácter grande y muy notable. Debemos ser enteramente diferentes de lo que fuimos antes, como aquello que empieza a ser en cualquier momento, no es, y no puede ser lo mismo que era antes. Este nuevo nacimiento es
del cielo, capítulo i, 13, y tiende
al cielo. Es un cambio grande hecho en el corazón del pecador por el poder del Espíritu Santo. Significa que algo es hecho en nosotros y a favor de nosotros que no podemos hacer por nosotros mismos. Algo obra por lo que empieza una vida que durará por siempre. De otra manera no podemos esperar un beneficio de Cristo; es necesario para nuestra felicidad aquí y en el más allá. Nicodemo entendió mal lo que dijo Cristo, como si no hubiera otra manera de regenerar y moldear de nuevo un alma inmortal que volver a dar un marco al cuerpo. Sin embargo, reconoció su ignorancia, lo que muestra el deseo de ser mejor informado. Entonces, el Señor Jesús explica más. Muestra al Autor de este bendito cambio. No es obra de nuestra sabiduría o poder propio, sino del poder del bendito Espíritu. Somos formados en iniquidad, lo que hace necesario que nuestra naturaleza sea cambiada. No tenemos que maravillarnos de esto, porque cuando consideramos la santidad de Dios, la depravación de nuestra naturaleza, y la dicha puesta ante nosotros, no tenemos que pensar que es raro que se ponga tanto énfasis sobre esto. La obra regeneradora del Espíritu Santo se compara con el agua. También es probable que Cristo se haya referido a la ordenanza del bautismo. No se trata que sean salvos todos aquellos bautizados, y sólo ellos; pero sin el nuevo nacimiento obrado por el Espíritu, y significado por el bautismo, nadie será súbdito del reino del cielo. La misma palabra significa viento y Espíritu. El viento sopla de donde quiere hacia nosotros; Dios lo dirige. El Espíritu envía sus influencias donde, y cuando, y a quien, y en qué medida y grado le plazca. Aunque las causas estén ocultas, los efectos son evidentes, cuando el alma es llevada a lamentarse por el pecado y a respirar según Cristo.
Vv. 9-13. La exposición hecha por Cristo de la doctrina y la necesidad de la regeneración pareciera no haber quedado clara para Nicodemo. Así, las cosas del Espíritu de Dios son necedad para el hombre natural. Muchos piensan que no puede ser probado lo que no pueden creer. El discurso de Cristo sobre las verdades del evangelio, versículos 11-13, muestra la necedad de aquellos que hacen que estas cosas sean extrañas para ellos; y nos recomienda que las investiguemos. Jesucristo es capaz en toda forma de revelarnos la voluntad de Dios; porque descendió del cielo, y aún está en el cielo. Aquí tenemos una nota de las dos naturalezas distintas de Cristo en una persona, de modo que es el Hijo del Hombre, aunque está
en el cielo. Dios es "EL QUE ES"y el cielo es la habitación de su santidad. Este conocimiento debe venir de lo alto y solo puede ser recibido por fe.
Vv. 14-18. Jesucristo vino a salvarnos sanándonos, como los hijos de Israel, picados por serpientes ardientes fueron curados y vivieron al mirar a la serpiente de bronce, Números xxi, 6-9. Obsérvese en esto la naturaleza mortal y destructora del pecado. Pregúntese a conciencias vivificadas, pregúntese a pecadores condenados, quienes dirán que, por encantadoras que sean las seducciones del pecado, al final muerde como serpiente. Véase el remedio poderoso contra esta enfermedad fatal. Cristo nos es propuesto claramente en el evangelio. Aquel a quien ofendimos es nuestra Paz, y la manera de solicitar la curación es creer. Si alguien hasta ahora toma livianamente la enfermedad del pecado o el método de curación de Cristo, y no recibe a Cristo en las condiciones que Él pone, su ruina pende sobre su cabeza. Él dijo: Mirad y sed salvos, mirad y vivid; alzad los ojos de la fe a Cristo crucificado. Mientras no tengamos la gracia para hacer esto, no seremos curados, sino seguiremos heridos por los aguijones de Satanás, y en estado moribundo. Jesucristo vino a salvarnos perdonándonos, para que no muriéramos por la sentencia de la ley. He aquí el evangelio, la verdadera, la buena nueva. He aquí al amor de Dios al dar a su Hijo por el mundo. Tanto amó Dios al mundo, tan verdaderamente, tan ricamente. ¡Mirad y maravillaos, que el gran Dios ame a un mundo tan indigno! -Aquí, también, está el gran deber del evangelio: creer en Jesucristo. Habiéndolo dado Dios para que fuera nuestro Profeta, Sacerdote y Rey, nosotros debemos darnos para ser gobernados y enseñados, y salvados por Él. He aquí el gran beneficio del evangelio, que quienquiera que crea en Cristo no perecerá mas tendrá vida eterna. Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, y de ese modo, lo salvaba. No podía ser salvado sino por medio de Él; en ningún otro hay salvación. De todo esto se muestra la dicha del creyente verdadero: el que cree en Cristo no es condenado. Aunque ha sido un gran pecador, no se le trata según lo que merecen sus pecados.
Vv. 18-21. ¡Cuán grande es el pecado de los incrédulos! Dios envió a Uno que era el más amado por Él, para salvarnos; ¿y no será el más amado para nosotros? ¡Cuán grande es la miseria de los incrédulos! Ya han sido condenados, lo que habla de una condenación
cierta ; una condenación
presente . La ira de Dios ahora se desata sobre ellos; y los condenan sus propios corazones. También hay una condenación basada
en su culpa anterior ; ellos están expuestos a la ley por todos sus pecados; porque no están interesados por fe en el perdón del evangelio. La incredulidad es un pecado contra el remedio. Brota de la enemistad del corazón del hombre hacia Dios, del amor al pecado en alguna forma. Léase también la condenación de los que no quieren conocer a Cristo. Las obras pecadoras son las obras de las tinieblas. El mundo impío se mantiene tan lejos de esta luz como puede, no sea que sus obras sean reprobadas. Cristo es odiado porque aman el pecado. Si no odiaran el conocimiento de la salvación, no se quedarían contentos en la ignorancia condenadora. Por otro lado, los corazones renovados dan la bienvenida a la luz. Un hombre bueno actúa verdadera y sinceramente en todo lo que hace. Desea saber cuál es la voluntad de Dios, y hacerla, aunque sea contra su propio interés mundanal. Ha tenido lugar un cambio en todo su carácter y conducta. El amor a Dios es derramado en su corazón por el Espíritu Santo, y llega a ser el principio rector de sus acciones. En la medida que siga bajo una carga de culpa no perdonada, solo puede tener un temor servil a Dios, pero cuando sus dudas se disipan, cuando ve la base justa sobre la cual se edifica su perdón, lo asume como si fuera propio, y se une con Dios por un amor sin fingimiento. Nuestras obras son buenas cuando la voluntad de Dios es la regla de ellas, y la gloria de Dios, su finalidad; cuando se hacen en su poder y por amor a Él; a Él, y no a los hombres. La regeneración, o el nuevo nacimiento, es un tema al cual el mundo tiene aversión; sin embargo, es el gran ganancia en comparación con la cual todo lo demás no es sino fruslería. ¿Qué significa que tengamos comida para comer con abundancia, y una variedad de ropa para ponernos, si no hemos nacido de nuevo? ¿Si después de unas cuantas mañanas y tardes pasadas en alegría irracional, placer carnal y desorden, morimos en nuestros pecados y yacemos en el dolor? ¿De que vale que seamos capaces de desempeñar nuestra parte en la vida, en todo otro aspecto, si al final oímos de parte del Juez Supremo: "Apartaos de mí, no os conozco, obradores de maldad?"
Vv. 22-36. Juan se satisfizo por completo con el lugar y la obra asignada, pero Jesús vino a una obra más importante. Él también sabía que Jesús crecería en honor e influencia, porque de Su reino y la paz no habría fin, mientras a él lo seguirían cada vez menos. Juan sabía que Jesús vino del cielo como el Hijo de Dios, mientras él era un hombre mortal y pecador, que sólo podía hablar de las cosas más sencillas de la religión. Las palabras de Jesús eran la palabra de Dios; Él tenía el Espíritu, no según medida como los profetas, sino en toda su plenitud. La vida eterna puede tenerse sólo por fe en Él, y así puede obtenerse; pero no pueden participar de la salvación todos los que no creen en el Hijo de Dios, sino que la ira de Dios está sobre ellos para siempre.
Comentario Biblico
La Biblia de Las Americas
3:1 los fariseos. Véase coment. en Mt 3:7.
prominente. El término parece indicar que Nicodemo era miembro del Sanedrín, o Concilio judío en Jerusalén.
3:2 de noche. Posiblemente Nicodemo temía que otros líderes judíos lo vieran con Jesús y deseaba tener en secreto esta entrevista con El.
Rabí
maestro. Véase coment. en Mt 12:38.
Maestro se aplica tanto a Jesús como a Nicodemo (vers. 10). Aunque el diálogo es cordial, Nicodemo no le reconoce aún como Mesías.
señales. Véase coment. en 2:11.
3:3 En verdad, en verdad. Véase coment. en 1:51.
nace de nuevo. La frase se puede traducir también "nace de arriba," lo que indica que Dios realiza el nacimiento espiritual. El nacimiento espiritual también se describe en 2 Co 5:17; Tit 3:5; 1 P 1:23.
no puede ver. Esta respuesta a lo que Nicodemo había dicho a Jesús (vers. 2) debe haberle inquietado, pues como fariseo él tendría confianza en su participación en el futuro reino mesiánico. Pero la persona no regenerada, quien no ha nacido de nuevo, no puede comprender el reino de los cielos, mucho menos entrar en él (vers. 5).
el reino de Dios. Es decir, el reino prometido de Dios que se inauguraría con la llegada del Mesías.
3:5 nace de agua y del Espíritu. Varias interpretaciones han sido sugeridas para la frase
nace de agua y del Espíritu . La mejor explicación es que
agua y
Espíritu se refieren tanto a ser limpios de pecado (cp. 1 Jn 1:7) como al trabajo del Espíritu Santo en la obra de regeneración espiritual (vers. 8).
3:6 la carne, carne es
Espíritu, espíritu es. El Señor contrasta la naturaleza humana con el nacimiento espiritual.
3:7 Os es necesario. Jesús no sólo habla a Nicodemo, sino a una audiencia más amplia, probablemente a los líderes religiosos judíos que Nicodemo representa.
nacer de nuevo. Véase coment. en el vers. 3.
3:8 viento. La misma palabra griega (
Pneuma) se traduce
Espíritu en este vers. Los efectos del
viento como del
Espíritu son sentidos por el humano, pero no están bajo su control ni son de su comprensión.
3:9 ¿Cómo puede ser esto? La enseñanza de Jesús le parece no solamente difícil, sino imposible (v. coment. en el vers. 4).
3:10 Tú eres maestro. La palabra
tú aquí es enfática. Nicodemo era un maestro conocido, uno que se suponía que guiara a Israel en asuntos e spirituales.
no entiendes. Las enseñanzas de Jesús fueron anticipadas de diversas maneras en el A.T., lo cual Nicodemo debía haber reconocido.
3:11 damos testimonio. Jesús ofrece no sólo su opinión, sino que solemnemente testifica de las cosas que El ha visto.
vosotros no recibís. De nuevo Jesús se dirige a Nicodemo en plural (v. coment. 3:7) pensando en los líderes judíos, de los cuales Nicodemo era un miembro importante.
3:12 y no creéis. Nuevamente se usa el plural (v. coment. en el vers. 11).
las celestiales. O sea, en contraste con las
cosas terrenales .
3:13 Nadie ha subido
sino el que bajó. Jesús aquí enseña, primero, que nadie ha ido al cielo para recibir directamente de Dios los datos acerca de la salvación y del nuevo nacimiento; segundo, que nadie ha podido ir al cielo para recibir la ley y traerla a la tierra. Pero Jesús afirma que El ha descendido del cielo y tiene perfecto conocimiento de todas estas cosas. Es importante notar que Jesús no dice que El ascendió al cielo, como Elías o Enoc. Jesús tiene siempre conciencia de su origen divino, lo que reafirma su deidad.
el que bajó. Jesús claramente expresa su origen divino y su existencia eterna.
el Hijo del Hombre. Véase coment. en Mt 8:20.
3:14 es necesario. Véase coment. en el vers. 7.
sea levantado. Aquí Jesús se refiere a su crucifixión, como en 12:32. Así como el pueblo de Israel tuvo que mirar a la serpiente para ser librado de la muerte (Nm 21:9), la gente de todos los tiempos necesitan mirar al Jesús crucificado para r ecibir salvación y ser librados de la muerte eterna.
3:15 vida eterna. En el gr. estas dos palabras aparecen juntas casi cincuenta veces en el N.T. y siempre se refieren a la duración permanente de la vida y a la cualidad de la vida perfecta y completa. Es la vida resucitada en el tiempo futuro, una vida que nunca cesará y también es vida cualitativa, ya que en esencia es la vida que depende de la comunión con Dios.
3:16 amó. Este verbo griego (
agapáo) se usa 36 veces en este evangelio. Se usa frecuentemente para indicar el generoso amor de Dios por la humanidad pecadora.
al mundo. El amor de Dios se extiende a toda la humanidad en contraste con el nacionalismo judío de la época.
unigénito. Véase coment. en 1:14.
3:17 no envió
para juzgar. Esto no contradice la enseñanza de 5:22. La salvación, no el juicio, es el objetivo primario de Dios al enviar a su Hijo. Sin embargo, rechazar la salvación implica juicio (vers. 18, 19; 5:22-29).
3:18 El que cree. Véase coment. en 1:12.
3:19 la luz. Es decir, Cristo (cp. 1:4).
tinieblas. Véase coment. en 1:5.
3:20 expuestas. En la presencia de Jesús, nuestros pecados se muestran tales como son, no meramente indulgencias personales, sino como ofensas al creador, redentor y juez del mundo.
3:21 practica la verdad. Mientras que la persona pecadora (vers. 20) se aparta de la
luz, aquella que practica
la verdad siempre se acerca a ella.
hechas en Dios. Dios ha provisto al creyente de la fuerza y voluntad de hacer el bien (cp. Ef 2:10). En última instancia, toda buena obra es producida en el creyente por Dios (Ef 2:10).
3:22 la tierra de Judea. La provincia romana de Judea se extendía desde el Mar Mediterráneo hasta el río Jordán, estando Jerusalén en su centro. El bautismo de Juan (vers. 23) tomó lugar en alguna parte del largo valle del río Jordán.
bautizaba. Según 4:2, sólo los discípulos bautizaban.
3:23 Enón, cerca de Salim. Este lugar no se puede localizar con precisión. Eusebio lo coloca en la parte norte del valle del Jordán a unos doce km. al sur de Bet-seán (cp. Jos 17:11, 12; Jue 1:27). Investigaciones recientes lo sitúan cerca de Nablus en Samaria.
3:25 los discípulos de Juan. No todos los discípulos de Juan se hicieron discípulos de Jesús, cuyo ministerio coincidió con el de Juan por algún tiempo.
purificación. Es decir, el ritual judío del lavamiento.
3:26 al otro lado del Jordán. Véase coment. en 1:28.
está bautizando. Véase coment. en el vers. 22.
3:29 novia
novio
amigo. La persona más importante en la boda del N.T. es el novio (Jesús); el amigo del novio (Juan el Bautista) es quien presenta la novia (los creyentes) al novio.
este gozo mío se ha completado. Posteriormente Juan sufrirá la experiencia de la prisión (Mt 11:2, 3), pero ahora, él entiende que Jesús es el verdadero líder del movimiento que Juan vino a anunciar (vers. 27).
3:31 El
está sobre todos. Jesús tiene preeminencia sobre toda la creación, incluyendo a Juan y a su ministerio.
3:32 nadie recibe. El pueblo en general rechazó el ministerio y mensaje de Jesús, aún cuando era verdadero y digno de recibirse.
3:33 su testimonio ha certificado. Aceptar el
testimonio de Jesús conlleva la seguridad de que Dios, el que envió al Hijo, cumplirá con fidelidad sus promesas.
3:36 el que no obedece. Es decir, el que no cree en Cristo.
la ira de Dios. El que rechaza al Hijo, la
ira de Dios vendrá sobre él.
Comentario Biblico
Jamieson-Fausset-Brown
CAPITULO 3 Vers. 1-21. LA ENTREVISTA NOCTURNA DE NICODEMO CON JESUS.
1, 2. Nicodemo-En este miembro del Sanedrín se ven luchando juntas la sinceridad y la timidez. Uno de aquellos "creyentes" superficiales mencionados en el cap. 2:23, 24, mas anhelando interiormente más satisfacción, viene a Jesús en busca de ella, pero viene "de noche" (véanse los caps. 19:38, 39; 12:42); confiesa su convicción de que Jesús era "venido de Dios",
expresión nunca referida a un mensajero meramente humano, y que probablemente quiere decir más aquí, mas sólo como
"maestro", y en sus milagros él ve pruebas solamente de que "Dios está con él". Así, mientras que no puede reprimir sus convicciones, tiene temor de comprometerse demasiado.
3. el que no naciere, etc.-Esta contestación descortés y lacónica tenía como propósito sacudir todo el edificio de la religión del hombre, para poder colocar un cimiento más profundo y más duradero. Nicodemo probablemente creyó haber ido un largo trecho, y esperaba, tal vez, ser felicitado por su franqueza. Pero en lugar de esto, se le dice virtualmente que ha suscitado una cuestión que no está capacitado para resolver él, y que antes de acercarse a ella,
su visión espiritual necesitaba ser corregida mediante una revolución completa de su hombre interior. Si el hombre hubiera sido menos sincero, esta contestación seguramente lo habría alejado del Señor; pero con personas en su estado mixto de mente, al cual Jesús no era extraño (cap. 2:25), tales métodos aceleran el paso más que las palabras melosas y los ataques graduales.
el que-no un judío solamente; la necesidad es universal.
naciere otra vez-o, como si fuera,
empezar la vida de nuevo en relación con Dios; sufriendo
una revolución fundamental y permanente su manera de pensar, de sentir y de obrar, con referencia a cosas espirituales.
no puede ver-no puede tener parte en (así como se dice "ver la vida", "ver la muerte", etc.)
el reino de Dios-ni en sus principios aquí (Luk_16:16) ni en su consumación en la eternidad (Mat_25:34; Eph_5:5).
4. ¿Cómo puede, etc.-La figura del nuevo nacimiento, si se aplicara sólo a los
prosélitos gentiles a la religión judía, habría sido bastante inteligible a Nicodemo, estando de acuerdo con el lenguaje de aquel día; pero que los
judíos mismos necesitasen un nuevo nacimiento, le era incomprensible.
5. de agua y del Espíritu-Una explicación doble del "nuevo nacimiento", tan sorprendente a Nicodemo. A un eclesiástico judío, tan familiar con la aplicación simbólica del agua, en toda variedad de manera y forma de expresión, este lenguaje era adaptado para mostrar que la cosa propuesta no era sino
una completa purificación espiritual mediante la operación del Espíritu Santo. En efecto, el elemento de
agua y la operación del
Espíritu son unidos en una gloriosa predicción evangélica de Ezequiel (Eph_36:25-27), de la cual Nicodemo se habría acordado, si tales espiritualidades no se hubiesen casi perdido en el formalismo reinante. Ya se había incorporado el símbolo del agua en la ordenanza iniciatoria, en el bautismo de los judíos que esperaban el Mesías, por Juan el Bautista, para no mencionar el bautismo de los prosélitos gentiles aun antes; y en la iglesia cristiana pronto había de ser la gran puerta visible de entrada al "reino de Dios",
siendo la realidad la sola obra del Espíritu Santo. (Tit_3:5).
6-8. Lo que es nacido, etc.-Una proposición universal: "Lo que es engendrado, lleva en sí la naturaleza de lo que lo engendró." [Olshausen.]
carne-No el mero cuerpo material, sino todo lo que entra al mundo por el nacimiento,
el hombre entero; sin embargo, no la humanidad simplemente, sino en su condición corrompida y depravada,
en completa sujeción a la ley de la caída (Rom_8:1-9). De modo que, si el "hombre pudiera entrar otra vez en la matriz de su madre, y nacer", no estaría más cerca del "nuevo nacimiento" que antes (Job_14:4; Psa_51:5).
espíritu es-
Participa de y posee su naturaleza espiritual. No te maravilles, etc.-Si una naturaleza espiritual sola puede ver y entrar al reino de Dios; si todo lo que traemos al mundo con nosotros, es contrario al mundo espiritual; y si esta espiritualidad es solamente de parte del Espíritu Santo, no es maravilla que sea indispensable el nuevo nacimiento.
Os es necesario nacer-"
Os, dice Jesús, no
nos". [Bengel.] Después de aquellas proposiciones universales, acerca de lo que "un hombre" tiene que ser, para "entrar al reino de Dios", esto es notable, mostrando que el Señor pensaba mantenerse como "separado de los pecadores".
El viento, etc.-
Hálito, o viento, y
espíritu (una sola palabra tanto en el hebreo como en el griego) son constantemente presentados juntos en las Escrituras como análogos (Job_27:3; Job_33:4; Eze_37:9-14).
ni sabes de dónde, etc.-Las leyes que gobiernan a los
vientos no son aun ahora sino parcialmente conocidas; mas las subidas, caídas y cambios de dirección muchas veces en el día, de aquellas
brisas suaves aquí referidas, probablemente serán para nosotros un misterio para siempre: Así de la operación del Espíritu Santo en el nuevo nacimiento.
9, 10. ¿Cómo puede, etc.-Aunque el asunto todavía le confunde la necesidad y la posibilidad del nuevo nacimiento no es más el punto con él, sino la naturaleza de él y cómo se efectuaría. [Luthardt.] "Desde este momento Nicodemo
no dice nada más, pero se ha bajado al lugar de discípulo que ha hallado su verdadero maestro.
Por lo tanto, el Salvador amablemente avanza en sus comunicaciones de la verdad, y una vez más solemnemente trae a la mente de este maestro de Israel, ahora hecho un aprendedor, su propia
ignorancia, no sin culpa, para poder entonces proceder a pronunciar, de la plenitud de su conocimiento divino, tales testimonios tanto de cosas terrenales como celestiales como su discípulo pueda recibir para su provecho." [Stier].
maestro-La cuestión aquí claramente da a entender que
la doctrina de la regeneración es descubierta en el Antiguo Testamento hasta tal punto que Nicodemo era culpable de ignorarla. No es meramente como algo que sería experimentado
bajo el evangelio que el Antiguo Testamento la enseñe; así como muchos críticos distinguidos afirman, negando que hubiese tal cosa como la regeneración antes de Cristo. Porque la proposición de nuestro Señor es universal, que ningún hombre caído es o puede ser espiritual sin una operación regeneradora del Espíritu Santo, y la
obediencia espiritual bajo cualquier nombre, en contraste con servicios meramente mecánicos, es proclamada por todo el Antiguo Testamento.
11-13. lo que sabemos hablamos … lo que hemos visto,-es decir, por conocimiento
absoluto y visión
inmediata de Dios, que "el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre", proclama como exclusivamente suyos, cap. 1:18. Aquí se usa el "nosotros" y "nuestro", aunque se refiere sólo a Cristo mismo, en contraste enfático tal vez con las palabras iniciales de Nicodemo: "Rabbí,
nosotros sabemos", etc.-
no recibís nuestro testimonio-refiriéndose a la clase a la cual pertenecía Nicodemo, mas de la cual en espíritu él estaba empezando a separarse.
cosas terrenas-tales como la
regeneración, la puerta de entrada al reino de Dios
en la tierra, y la cual Nicodemo debería haber entendido mejor, como una verdad aun de aquella economía más
terrenal a la cual él pertenecía.
las celestiales?-Las cosas de la economía evangélica nueva y más celestial, la cual sería entendida plenamente después de la efusión del Espíritu Santo por medio del Salvador ensalzado.
nadie subió al cielo, etc.-Hay algo paradójico en este lenguaje: "Nadie fué arriba sino el que vino abajo; aun el que está al mismo tiempo arriba y abajo." Sin duda, fué propuesto para asombrar y constreñir a su oyente a pensar que tenía que haber elementos misteriosos en la persona de Cristo. Los viejos socinianos, para pervertir la doctrina de la preexistencia de Cristo, se apoderaron de este pasaje, como si enseñara que el hombre Jesús fué secretamente arrebatado al cielo para recibir sus enseñanzas, y entonces "descendió del cielo" para entregarlas. Pero el sentido evidentemente es éste: "El perfecto conocimiento de Dios no se consigue, subiendo el hombre desde la tierra al cielo para recibirlo, pues ningún hombre ha ascendido así, sino aquel cuya
habitación propia, en su naturaleza esencial y eterna, es el cielo, tomando carne humana, ha descendido como el ‘Hijo del hombre’ para hacer conocer al Padre, a quien él conoce por mirada íntima lo mismo en la carne como antes que la asumiera, siendo esencial e inmutablemente ‘en el seno del Padre’ " (cap. 1:18).
14-16. Como Moisés levantó la serpiente, etc.-Aquí ahora tenemos las "cosas celestiales", como antes las "terrenas", mas bajo un velo, por la razón mencionada en el v. 12. La crucifixión del Mesías es velada dos veces después bajo el mismo término vivo: "
levantamiento", cap. 8:28; 12:32, 33. Aquí está velada todavía más, aunque a nosotros que sabemos lo que quiere decir, es hecha mucho más instructiva, por la referencia a la serpiente de bronce. El veneno de las serpientes ardientes, corriendo por las venas de los israelitas rebeldes, estaba extendiendo la muerte por el campamento, emblema vivo de la condición perecedera de los hombres a causa del pecado. En ambos casos el remedio fué provisto divinamente, la manera de curación asombrosamente se parecía a la de la enfermedad. Mordidos por serpientes, por serpiente son sanados. Mordidos por "serpientes ardientes", serpientes probablemente, de cuero con pintas coloradas (Kurtz), el instrumento de curación es una serpiente de bronce o cobre, que tenía a la distancia
la misma apariencia. Así en la redención, como por el hombre vino la muerte, por el Hombre también viene la vida: Hombre también "en semejanza de carne de pecado", no diferenciándose en nada
externo y
aparente de aquellos que, llenos del veneno de la serpiente, estaban por perecer. Pero así como la serpiente levantada no tenía nada del veneno del cual la gente que era mordida por serpientes estaba muriendo, así mientras toda la familia humana estaba pereciendo por la mortal herida inflingida por la vieja serpiente, "el Segundo Hombre", que subió por encima de la humanidad con "salud en sus alas", era sin mancha ni arruga, o cosa semejante. En ambos casos el remedio es
exhibido visiblemente; en el un caso sobre un palo alto, en el otro sobre la cruz, para "atraer a sí todos los hombres" (cap. 12:32). En ambos casos se efectúa la curación
dirigiéndose el ojo al Remedio levantado; en el un caso el ojo corporal, en el otro la mirada del alma que "cree en él", como en aquella proclamación antigua: "Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra", etc. (Isa_45:22). Los dos métodos son tropiezos a la razón humana. ¿Qué podría ser más improbable a un israelita pensador que el que el veneno mortífero saliese de su cuerpo simplemente mediante una mirada a un reptil de bronce? Semejante tropiezo (o, "escándalo") a los judíos y a los griegos locura era la fe en el Nazareno crucificado como un modo de liberación de la perdición eterna. Sin embargo, en ambos casos es igualmente racional y bien fundada la autoridad para esperar una curación. Así como la serpiente de bronce fué la
ordenanza de Dios para la curación de todo israelita que era mordido por la serpiente, así lo es Cristo para la salvación de cada pecador; sin embargo la una era ordenanza puramente
arbitraria, la otra divinamente
adaptada a las complicadas dolencias del hombre. En ambos casos es igual la eficacia. Así como una simple mirada a la serpiente, por distante y débil que fuera, traía la curación instantánea, así una fe real en el Señor Jesús, por más trémula, por más distante que sea, siempre que sea
real la fe, trae sanidad segura e instantánea al alma que está por perecer. De la misma manera, son iguales los resultados de la desobediencia en ambos casos. Sin duda, muchos de los israelitas que fueron mordidos, aun cuando su caso era doloroso, se pusieron a
razonar antes que
obedecer, y a
reflexionar sobre lo absurdo que era esperar que la mordedura de una serpiente viva fuese sanada con sólo mirar un pedazo de metal en forma de serpiente, y
reflexionarlo hasta morir. ¡Ay! ¿no es sometida al mismo tratamiento la salvación por un Redentor crucificado? ¿Ha sido quitada "la ofensa de la cruz"? (Cf. 2Ki_5:12).
16. Porque de tal manera, etc.-¿Qué proclamación del evangelio ha estado tan frecuentemente en los labios de misioneros y predicadores en cada siglo desde que fué pronunciada la primera vez? ¿qué ha hecho causar a millones de personas sensaciones tan estimulantes? ¿qué ha sido tan honrado en traer tales multitudes a los pies de Cristo? ¿qué para encender en los pechos fríos y egoístas de los mortales los fuegos de amor altruísta para con la humanidad, como estas palabras de sencillez trasparente, mas de majestad abrumadora? El cuadro comprende varias divisiones distintas: "EL MUNDO", en su sentido más amplio, listo a
"perecer"; el inmenso "AMOR DE DIOS"
para aquel mundo que perece, mensurable y concebible sólo por el don que este amor trajo de él; EL DON mismo: "El de
tal manera amó al mundo, que
dió a su Hijo unigénito", o, en el lenguaje de Pablo: "aun a su propio Hijo no perdonó" ( Rom_8:32), o en aquel dirigido a Abrahán cuando estaba por ofrecer a Isaac sobre el altar: "no me has rehusado tu hijo, tu único" (Gen_22:16); el FRUTO de este don tremendo, no sólo la
liberación de la "perdición" pendiente. sino la
dádiva de la vida eterna; y el MODO por el cual todo se efectúa, "creyendo" en su Hijo. ¡Cómo se haría invisible el judaísmo estrecho de Nicodemo en la llamada de este Sol de justicia visto subiendo sobre "el mundo" con sanidad en sus alas!
17-21. no … para que condene, etc.-Una afirmación de inmensa importancia. Aunque la "condenación" es para muchos el
resultado de la misión de Cristo en el mundo (v. 19), ésta no es el
objeto de su misión, la cual es puramente la de
salvar. 18. no es condenado-Habiendo "pasado de muerte a vida" (Cap. 5:24) inmediatamente al creer.
ya es condenado-Rechazando el único medio de liberación de aquella "condenación" que Dios dió a su Hijo para
quitar, y así
quedando voluntariamente condenado.
19. esta es la condenación, etc.-Enfáticamente así,
revelando la condenación ya existente, y sellando bajo ella a los que no quieren ser librados de ella.
la luz vino al mundo-en la persona de aquel a quien escuchaba Nicodemo.
amaron más las tinieblas-Esto puede conocerse solamente por rechazar deliberadamente a Cristo, por eso, sí, lo revela de manera espantosa.
redargüidas-por ser descubiertas por la luz.
21. el que obra verdad-cuyo único objeto en la vida es el de ser y hacer lo que soportará la luz. Por esto él ama la luz y "viene a la luz", para que todo lo que él es y hace, siendo completamente probado por la luz, se pueda ver que no tiene nada en sí sino lo que es divinamente obrado y divinamente aprobado. Este es "el israelita, de veras, en quien no hay engaño".
22-36. JESUS, CERCA DE DONDE ESTABA EL BAUTISTA-EL NOBLE TESTIMONIO DE ESTE A SU SEÑOR.
22-24. tierra de Judea-Las partes rurales de aquella provincia, habiéndose realizado la conversación anterior en la capital.
bautizaba-en el sentido explicado en el cap. 4:2.
Enón junto a Salim-al oeste del Jordán. (Cf. v. 26 con el cap. 1:28).
Juan no había sido aún puesto en la cárcel-Por esto es claro que el ministerio de nuestro Señor no comenzó con la encarcelación de Juan, aunque, si no fuera por esto, habríamos sacado esta conclusión de Mat_4:12, etc. y el dicho expreso de Marcos (Mat_1:14).
25, 26. entre los discípulos de Juan-más bien, "de parte de" algunos de los discípulos.
y los Judíos-más bien, según los mejores manuscritos, "con
un judío".
acerca de la purificación-acerca del bautismo, puesto el significado simbólico del lavamiento con agua (como dice el capítulo 2:6) en vez del acto mismo. Como Juan y Jesús eran los únicos maestros que bautizaban a
judíos, fácilmente se podrían suscitar discusiones entre los discípulos de Juan y aquellos judíos que se negaban a someterse al rito.
Rabbí, etc.-"Maestro, este hombre nos dice que aquel de quien tú diste testimonio tan generoso: allende el Jordán, está repagando tu generosidad llevándose toda la gente. De este modo, pronto no tendrás tú discípulo ninguno." La respuesta a esto es una de las expresiones más nobles y más afectantes que jamás salieron de los labios humanos.
27-30. No puede el hombre, etc.-"Yo hago mi obra prescripta por Dios, y esto me basta. ¿Quisierais que yo subiese al lugar de mi Señor? ¿No os dije, Yo no soy el Cristo? La Esposa no es mía, ¿por qué se quedaría conmigo el pueblo? Mío es dirigir a los cargados al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, decirles que hay bálsamo en Galaad, yun Médico allí y ¿a mí me disgustará verlos, en obediencia al llamamiento, volando como nubes, y como palomas a sus ventanas? ¿De quién es la novia sino del Esposo? A mí me basta ser amigo del Novio, enviado por él a tratar el enlace, privilegiado en unir al Salvador y a los que vino él a buscar y salvar, y gozándome con gozo indecible, si puedo "estar y oír la voz del Novio", haciendo de testigo a los benditos esponsales. ¿Decís, pues, que me están dejando para ir a él? Me traéis nuevas de gran gozo. El tiene que crecer, mas yo menguar; éste, mi gozo, pues se cumple."
No puede el hombre recibir, etc.-"no puede asumir nada", es decir, legalmente y con éxito; que quiere decir: "Cada hombre le tiene señaladas por Dios su obra y su esfera. Aun Cristo mismo vino bajo esta ley (Heb_5:4).
31-34. El que de arriba viene, etc.-Aquí está la causa por qué él tiene que crecer, mientras que todos los maestros humanos tienen que menguar. El Maestro "viene de arriba", descendiendo de
su propio elemento, la región de "cosas celestiales", que vino a revelar, y así, aunque se mezcla con los hombres y las cosas sobre la tierra, no es "de la tierra" ni en Persona ni en palabra. Los siervos, por lo contrario, naciendo de la tierra, son de la tierra, y su testimonio, aunque divino en autoridad, participa necesariamente de su terrenidad. (Tan fuertemente sentía el Bautista este contraste que la última cláusula no hace más que repetir la primera.) Es imposible que se trazara una línea más clara de separación entre Cristo y todos los maestros humanos, aun cuando éstos son divinamente comisionados y hablan por el poder del Espíritu Santo. Y ¿quién no lo percibe? Las palabras de profetas y apóstoles son verdad innegable y preciosísima; pero en las palabras de Cristo oímos una voz de la excelente gloria, el Verbo eterno mismo haciéndose oír en nuestra propia carne.
lo que vió y oyó-(Véanse las notas acerca del v. 11 y del cap. 1:18).
nadie recibe su testimonio-Los discípulos de Juan habían dicho: "Todos vienen a él" (v. 26). El Bautista aquí virtualmente dice: "Ojalá que fuese así, pero ¡ay! son casi nadie." [Bengel.] Ellos están mucho más dispuestos a recibirlo a él (al Bautista), y lo obligaron a decir: "Yo no soy el Cristo", y parece que le dolía esto.
éste signó, etc.-puso su sello; da gloria a Dios cuyas palabras habla Cristo, no como profetas y apóstoles por una comunicación parcial del Espíritu a ellos.
no da Dios el Espíritu por medida-Aquí nuevamente se traza la línea de distinción lo más clara entre Cristo y todos los maestros humanos inspirados: "Estos tienen al Espíritu en grado
limitado; mas Dios no (le) da el Espíritu
por medida." Esto significa la entera plenitud de la vida y el poder divinos. El tiempo presente, "
da", muy aptamente señala la comunicación permanente del Espíritu por el Padre al Hijo, de modo que se entiende un flujo y reflujo constante de poder vivo. (Cf. cap. 1:51). [Olshausen.]
35, 36. El Padre ama al Hijo, etc.-Véase la nota acerca de Mat_11:27, donde tenemos "la entrega de todas las cosas al Hijo", mientras que aquí tenemos el profundo manantial de aquel acto augusto en el amor inefable del Padre para el Hijo.
tiene vida eterna-la tiene ya. Véanse las notas acerca del v. 18 y del cap. 5:24.
no verá la vida.-El contraste aquí es sorprendente: El uno tiene ya una vida que perdurará para siempre; el otro no sólo no la tiene ahora, sino que nunca la tendrá, nunca la verá.
está sobre él-"permanece sobre él". Estaba sobre él antes, y como no ha sido
quitada de la única manera posible, por "creer en el Hijo", necesariamente
permanece sobre él.
N. B.-¡Cuán de plano contradice esto la enseñanza de muchos en nuestros días, de que no había ni hay nada
en Dios contra los pecadores que necesitara ser quitado por Cristo, sino sólo
en los hombres contra Dios!
Biblia
Reina Valera 95
3:1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, dignatario de los judíos.
3:2 Este vino a Jesús de noche y le dijo: --Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
3:3 Le respondió Jesús: --De cierto, de cierto te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios.
3:4 Nicodemo le preguntó: --¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?
3:5 Respondió Jesús: --De cierto, de cierto te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.
3:6 Lo que nace de la carne, carne es; y lo que nace del Espíritu, espíritu es.
3:7 No te maravilles de que te dije: ''Os es necesario nacer de nuevo''.
3:8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo aquel que nace del Espíritu.
3:9 Le preguntó Nicodemo: --¿Cómo puede hacerse esto?
3:10 Jesús le respondió: --Tú, que eres el maestro de Israel, ¿no sabes esto?
3:11 De cierto, de cierto te digo que de lo que sabemos, hablamos, y de lo que hemos visto, testificamos; pero no recibís nuestro testimonio.
3:12 Si os he dicho cosas terrenales y no creéis, ¿cómo creeréis si os digo las celestiales?
3:13 Nadie subió al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.
3:14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado,
3:15 para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.
3:16 ''De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.
3:17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
3:18 El que en él cree no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
3:19 Y esta es la condenación: la luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas,
3:20 pues todo aquel que hace lo malo detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto.
3:21 Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
3:22 Después de esto vino Jesús con sus discípulos a tierras de Judea, y estuvo allí con ellos y bautizaba.
3:23 También Juan bautizaba en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas. Y la gente llegaba y se bautizaba,
3:24 pues aún no habían encarcelado a Juan.
3:25 Entonces se produjo una discusión entre los discípulos de Juan y algunos judíos acerca de la purificación.
3:26 Y vinieron a Juan y le dijeron: --Rabí, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, él también bautiza, y todos van a él.
3:27 Respondió Juan: --No puede el hombre recibir nada a menos que le sea dado del cielo.
3:28 Vosotros mismos me sois testigos de que dije: ''Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él''.
3:29 El que tiene a la esposa es el esposo; pero el amigo del esposo, el que está a su lado y lo oye, se goza grandemente de la voz del esposo. Por eso, mi gozo está completo.
3:30 Es necesario que él crezca, y que yo disminuya.
3:31 El que viene de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra es terrenal y habla de cosas terrenales. El que viene del cielo está por encima de todos,
3:32 y de lo que ha visto y oído testifica, pero nadie recibe su testimonio.
3:33 El que recibe su testimonio, ese atestigua que Dios es veraz,
3:34 porque aquel a quien Dios envió, las palabras de Dios habla, pues Dios no da el Espíritu por medida.
3:35 El Padre ama al Hijo y ha entregado todas las cosas en su mano.
3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que se niega a creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
Juan 3
Biblia
La Biblia de las Americas
3:1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, dignatario de los judíos.
3:2 Este vino a Jesús de noche y le dijo: --Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.
3:3 Le respondió Jesús: --De cierto, de cierto te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios.
3:4 Nicodemo le preguntó: --¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?
3:5 Respondió Jesús: --De cierto, de cierto te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.
3:6 Lo que nace de la carne, carne es; y lo que nace del Espíritu, espíritu es.
3:7 No te maravilles de que te dije: ''Os es necesario nacer de nuevo''.
3:8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo aquel que nace del Espíritu.
3:9 Le preguntó Nicodemo: --¿Cómo puede hacerse esto?
3:10 Jesús le respondió: --Tú, que eres el maestro de Israel, ¿no sabes esto?
3:11 De cierto, de cierto te digo que de lo que sabemos, hablamos, y de lo que hemos visto, testificamos; pero no recibís nuestro testimonio.
3:12 Si os he dicho cosas terrenales y no creéis, ¿cómo creeréis si os digo las celestiales?
3:13 Nadie subió al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.
3:14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado,
3:15 para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.
3:16 ''De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.
3:17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
3:18 El que en él cree no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
3:19 Y esta es la condenación: la luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas,
3:20 pues todo aquel que hace lo malo detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto.
3:21 Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras son hechas en Dios.
3:22 Después de esto vino Jesús con sus discípulos a tierras de Judea, y estuvo allí con ellos y bautizaba.
3:23 También Juan bautizaba en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas. Y la gente llegaba y se bautizaba,
3:24 pues aún no habían encarcelado a Juan.
3:25 Entonces se produjo una discusión entre los discípulos de Juan y algunos judíos acerca de la purificación.
3:26 Y vinieron a Juan y le dijeron: --Rabí, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, él también bautiza, y todos van a él.
3:27 Respondió Juan: --No puede el hombre recibir nada a menos que le sea dado del cielo.
3:28 Vosotros mismos me sois testigos de que dije: ''Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él''.
3:29 El que tiene a la esposa es el esposo; pero el amigo del esposo, el que está a su lado y lo oye, se goza grandemente de la voz del esposo. Por eso, mi gozo está completo.
3:30 Es necesario que él crezca, y que yo disminuya.
3:31 El que viene de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra es terrenal y habla de cosas terrenales. El que viene del cielo está por encima de todos,
3:32 y de lo que ha visto y oído testifica, pero nadie recibe su testimonio.
3:33 El que recibe su testimonio, ese atestigua que Dios es veraz,
3:34 porque aquel a quien Dios envió, las palabras de Dios habla, pues Dios no da el Espíritu por medida.
3:35 El Padre ama al Hijo y ha entregado todas las cosas en su mano.
3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que se niega a creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.